domingo, 20 de septiembre de 2026

HAMANASU








Última luz, 
la flor guarda el verano
en su perfume.
 
NaDa 
 
 
 
 
 

 



lunes, 24 de noviembre de 2025

Ocaso

 

 

 

                     Nada                

 

 

Cuando el invierno me  alcance

y el inminente crepúsculo anuncie la llegada de la oscuridad infinita

quiero que mis humildes huesos convertidos ya en cenizas

se unan  donde mi corazón siempre estuvo: 

en el Mar.

Sus intensas aguas azules se mezclarán con una vida intangible

azotada a veces por impetuosas tormentas de olas negras

otras, azules aguas mansas, cadenciosas, acompasadas

como si de una respiración profunda se tratara.

Lamiendo mis cabellos que saben a

Vientos del Norte.

Y cuando mis cenizas hayan alcanzado el horizonte

acaso ya en otros mundos

sonreiré por haber vivido, por haber sido

 aun sin ser.



NaDa

 

 

            

lunes, 6 de abril de 2020


COVID 19








Cuando la tormenta pase
y se amansen los caminos
y seamos sobrevivientes
de un naufragio colectivo.

Con el corazón lloroso
y el destino bendecido
nos sentiremos dichosos
tan solo por estar vivos.

Y le daremos un abrazo
al primer desconocido
y alabaremos la suerte
de conservar un amigo.

Y entonces recordaremos
todo aquello que perdimos
de una vez aprenderemos
todo lo que no aprendimos.

"ESPERANZA"
Alexis Valdés




sábado, 15 de noviembre de 2014

HAINUWELE







Si pregunto a los hombres
qué es aquel cuerpo inmenso
que vibra al otro lado de los bosques,
me contestan: «el mar».
Si te pregunto qué es el mar
me dices:
«un animal de lluvia que sin tregua recorre
la distancia infinita que de sí mismo le separa».
Quieres ponerme a prueba, pretendes confundirme.
Sé que aquel cuerpo inmenso
eres tú
cuando sales del bosque
y arrojas tu saliva sobre el mundo.
Hainuwele
 (1988)

Chantal Maillard





sábado, 1 de febrero de 2014

EN CARNE VIVA





NaDa



Desesperanza,
la piel cincelada
en carne viva.
 
De las heridas 
germinan añoranzas


NaDa





miércoles, 29 de enero de 2014

PRETÉRITO




Rafa


                                                                                               
Sombras difusas.

Halo evanescente.

Anclando el tiempo.

Ecos de metal.



NaDa
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


domingo, 6 de octubre de 2013

"Cuando un amigo se va..."







En silencio, solo, como tú querías,
quemaste tu camiseta
con la certeza de un cercano viaje sin retorno.

Compañero y guía de rutas imposibles,
hoy has tocado cumbre.




Siempre caminarás a nuestro lado.

NaDa





domingo, 7 de julio de 2013

QUISIERA







Quisiera ser gaviota

 que descienda a las espumas
 y sobrevuele los mares.

Y el viento

 que seduzca a las dunas
susurrándole  historias
 de sirenas y mortales.

Quisiera ser ola

saturada de esencias.

Y la dorada arena

 que cohabite con el sol
en pleamares intensas.
 
 
 
  NaDa 
 
 

   


martes, 4 de junio de 2013

LA POBREZA DEL RICO








"Una vez, un padre de una familia acaudalada llevo a su hijo a un viaje por el campo con el firme propósito de que viera cuán pobres eran las gentes del campo.
Estuvieron por espacio de un día y una noche completa en una granja de una familia campesina muy humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre le pregunta a su hijo:
“¿Que te pareció el viaje?” – preguntó el padre.
“Fue fantástico Papá!” – dijo el hijo
“¿Viste que tan pobre puede ser la gente?” – preguntó el padre
“¡Oh, sí!” – dijo el hijo
“Y… ¿que aprendiste?” – preguntó el padre
El hijo contestó:
“Vi que nosotros tenemos un perro en casa, ellos tienen cuatro.”
“Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos y otras bellezas.”
“Que nosotros importamos lamparas del Oriente para alumbrar nuestro jardín…mientras que ellos se alumbran con la luna y las estrellas.”
“Que nuestro patio llega hasta la pared de la casa del vecino, ellos tienen todo el horizonte de patio.”
“Tenemos un pequeño pedazo de tierra para vivir y ellos tienen campos que van más allá de nuestra vista.”
“Que nosotros compramos nuestra comida;…ellos, siembran y cosechan la de ellos.”
“Nosotros cocinamos en estufa eléctrica…Ellos, todo lo que comen tiene ese glorioso sabor del fogón de leña.”
“Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas….Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.”
“Nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora, al televisor… Ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del valle, a los animales, a sus siembras, a su familia.”
“Especialmente papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en familia. Tú y mamá tienen que trabajar todo el tiempo y casi nunca los veo y rara es la vez que conversan conmigo.”

El padre se quedó mudo… y su hijo agregó:
“¡Gracias Papá por enseñarme lo pobres que somos!"

Paulo Coelho


viernes, 5 de abril de 2013

CORALES Y CARACOLAS









¿Y si me engalanas
con besos ansiados
tenues susurros
alientos febriles 
 y caricias de seda y nácar?

Y en mis pequeñas orejas
 zarcillos de luna y plata
desvelen la madrugada.

¿Y si me miro en tu mirada
  y te arrullas en mi calma
meciéndonos al unísono
en un mar de aguas bravas?

Y en mi pelo
corales, caracolas
perfume de olas blancas

 Y en tus manos
todas mis playas.


NaDa


 

domingo, 31 de marzo de 2013

EDÉN








Había perdido la noción del tiempo contemplando el horizonte.

Los recuerdos se agolpaban en su mente conformando un puzle de cientos de piezas desordenadas. Hacía tanto tiempo ya...

Recordó la primera vez que, por caprichos del destino, sus miradas se habían encontrado.

Fue durante un mes de primavera que había decidido desplazarse hasta la costa para disfrutar de la conducción de su reciente adquirida máquina. Por fin había conseguido uno de sus sueños y ahora, culminaría un objetivo: pilotarla hasta la más bella ciudad situada en la costa mediterránea, aquel pequeño paraíso enclavado en lo alto de una colina, con sus blancas y encaladas casas engalanadas de luz y sol.

Había estacionado su moto a pocos metros de la Iglesia, cuyas espléndidas cúpulas de cerámica azul intenso le habían guiado hacia su destino, a través de las serpenteantes y empedradas callejuelas que escalaban desde el mar. La larga melena, sujeta por unas oscuras gafas de sol, un suave jersey de cuello alto, un chaleco de piel, en cuya delantera llevaba grabado de forma discreta su nombre y unos jeans, habrían protegido su menudo y bien formado cuerpo durante el viaje. De su mano izquierda  colgaba una pequeña mochila donde se adivinaba la abultada silueta de un casco.
Caminaba pausadamente, disfrutando del sonido de sus botas sobre las baldosas que brillaban como si hubieran sido pulidas por las expertas manos de un maestro ceramista, la fragancia de los almendros,  aliada con la fresca brisa,  producían en ella una extraña sensación de armonía y sosiego. 

Se dirigió hacia una cercana placita, donde pequeños tenderetes de artesanos con productos típicos de la zona, le aportaban  colorido y singularidad a un espacio ya de por sí fascinante,

A pocos metros,  un pequeño mirador  atrajo su atención; se acercó, apoyó sus brazos sobre la barandilla que revelaba herrumbrosa el paso del tiempo y contempló la perfecta y finísima línea que separaba el infinito de un mar rebosante de azules.

Se sintió observada. Alguien se aproximaba  hasta ella, atravesando la escasa distancia que les separaba, hasta situarse a su lado.

Alto, delgado, cabello negro revuelto por el viento, gafas oscuras.
Vestía cazadora y pantalones de cuero.  Anudado a su cuello, destacaba un peculiar pañuelo que habría cumplido su función durante la rodada. Sus botas, Milwaukee, aportaban al conjunto cierto aire de  marcialidad  que no dejaba indiferente a su paso.

-¿Acaso es tuyo el pura sangre que descansa al lado de la Iglesia? - la preguntó.

 Ella le miró, perdiéndose en sus ojos. Sintiendo el calor de su sonrisa posarse en su piel, como si el tiempo diera un último giro antes de detenerse.
Aquel  instante quedó suspendido, intacto en su memoria, tan claro como si aún estuviera sucediendo.

Y entonces, la voz de Héctor rompió el silencio del recuerdo, no como un desvío, sino como un hilo que la traía de vuelta:

—¡Marina!

El presente no irrumpió, se deslizó entre los bordes del recuerdo,  como una sombra  que avanza hasta el crespúsculo, dejando lo vivido en una calma nueva. 

Ella sonrió, caminando hacia él,  sin pesar, con la certeza de que lo vivido no se desvanece: se acomoda, se transforma, entre los pliegues del ahora.

NaDa.

 

 









                                                              






domingo, 10 de marzo de 2013

LUPUS







Hay veces que
rodando por sendas olvidadas
me parece intuir
que la sombra del lobo
me acompaña.


NaDa



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 6 de enero de 2013

HONESTIDAD








Un niño llamado Ping vivió en China, hace unos dos mil años. Su pasatiempo favorito era el cultivo de las plantas. Gracias a sus cuidados en el jardín de su casa habían crecido cientos de flores hermosas. La gente que pasaba por la calle se detenía a admirarlas y él, a veces, les regalaba un ramillete.

El emperador de China también amaba las flores, pues pensaba que expresan las cualidades de quien las cultiva. Como ya era muy viejo, estaba buscando a una persona honesta que pudiera sucederlo en el trono. Se le ocurrió hacer un concurso. Convocó a todos los niños del reino y les informó que recibirían una semilla. El que volviera al cabo de un año con la flor más hermosa heredaría el trono.
Al llegar a su casa Ping la plantó en una maceta y la colocó en el mejor lugar del jardín, donde recibía la luz del sol y el rocío de una fuente cercana. Pero la semilla nunca germinó.
Transcurrió el año del concurso y cientos de niños se presentaron en el palacio con sus plantas. En la fila destacaba un brillante colorido: rojo, morado, rosa… Ping lloró al ver que su maceta sólo tenía tierra.
En el gran patio los niños se formaron para exhibir sus logros. El viejo emperador, que caminaba con dificultad, veía una flor y otra. Apreciaba su textura y matices o inhalaba su perfume sin hacer comentarios. Cuando llegó frente a Ping, éste se asustó mucho, temiendo un regaño.
—¿Acaso no plantaste la semilla que te di? —le preguntó el emperador.
—La planté y por más cuidado que puse nunca brotó nada de ella —explicó el pequeño.

El emperador siguió examinando las flores de los demás niños. Al cabo de un rato informó que había tomado una decisión.
—Queridos niños. No comprendo de dónde salieron todas las flores que he visto esta mañana. Las semillas que les entregué estaban hervidas y no podían germinar. Ping es la única persona honesta entre todos ustedes, pues tuvo el valor de traer la maceta sin planta alguna. He decidido heredarle mi reino. Sólo un hombre honrado puede gobernar esta gran nación.



Cuento tomado de: Calendario valores









lunes, 26 de noviembre de 2012

NADA DE TI









Tú  ni siquiera lo imaginas
pero ávida de olvido
siento, atenazándome las sienes
ese nada de ti que me perturba
 latiendo sin clemencia
la continua presencia
de tu ausencia.





NaDa




domingo, 29 de julio de 2012

MAREA VIVA

NaDa


Enredada en tus mareas
a capricho de la luna mentirosa
me salpicas con la espuma inequívoca de tus olas
mientras el flujo anhelante de sus aguas
humedece mi piel que
sabe a mar.



NaDa















miércoles, 4 de julio de 2012

HACIA EL OESTE




  

Ávida de olvido se sumergió en la tarde otoñal.
Un grueso jersey  de cuello alto, unos jeans y una botas -expertas andarinas- completaban todo el atuendo sobre un cuerpo menudo y bien formado.

Caminaba pausadamente, permitiendo que el aroma a tierra mojada por la intermitente y finísima lluvia o el colorido de los árboles, cuyas hojas en decadencia anunciaban un cercano invierno, la evadieran de sus recuerdos.

Cruzó un pequeño puente de piedra bajo el que las aguas del río discurrían impetuosas y cantarinas hacia la desembocadura, como si presintieran la proximidad de su unión con un mar inmenso y poderoso. Entonces, como un eco lejano, volvió a su memoria una frase: "Cuando el rio se une con el mar nacen milagros".

Aunque intuía que no era realmente suya, la evocación la envolvió con la misma intensidad que el rumor del agua.. 

Agudizó sus sentidos para oír el leve chasquido que producían  sus pisadas sobre el suelo alfombrado de hojas cobrizas y anaranjadas; paseó su mirada por las robustas cortezas grises de los árboles, escuchó el canto de  las avecillas e imaginó que le daban la bienvenida a un mundo de hadas, el mismo mundo que le gustaba imaginar cuando era niña, mientras caminaba cogida de la mano de su padre y éste le contaba misteriosos cuentos de dragones, princesas y serpientes de siete cabezas.  

Iba ascendiendo por la leve colina, despacio, pulsando el tiempo, con la determinación de quien espera el sublime instante del encuentro con lo desconocido, mientras su corazón se estremecía en una lucha, como si cada latido buscara un horizonte distinto, y el aire húmedo de la tarde le ofreciera un refugio invisible.

No hubo respuesta, solo el murmullo del río y el crujir de las hojas, como voces antiguas que la invitaban a perderse en lo eterno.

Y así siguió ascendiendo, consciente de que lo desconocido no era un destino, sino un instante suspendido en la memoria del tiempo. Al llegar a lo alto, cuando el río se entregaba al mar, comprendió que los milagros no eran promesas, sino instantes que se desvanecen como huellas en la arena.

NaDa

 

 

 


 






lunes, 10 de octubre de 2011

LA MAR DE OLVIDO




NaDa




Testimonio

De nada le sirvió olvidar el olvido,
anular lo anulado, borrar lo que la goma
nunca borrara bien y ha quedado una mancha,
difuminada esencia de la cierta presencia.
Estuvo y fue.
Depositó su tacto sobre la superficie de una tibia memoria
porque no sirve nunca olvidar el olvido.
Que no se agita nunca y muere con nosotros.




Jorge Urruti.





















domingo, 18 de septiembre de 2011

TE ME ACERCAS




Te me acercas
contándome al oído milagros
de miles de leyendas
que quedaron entre tus aguas.

Me salpicas
con espumas inundadas de misterios
de otros tiempos y distancias,
con lamentos de promesas
que perdieron sus palabras
en tus bajamares intensos...

Y yo me acerco y te salpico
sabiéndome tan pequeño,
tan desconsoladamente chico,
tan solo entre mis gentes cotidianas,
que me apabullan tus mareas,
tus olas y tus resacas.

A veces me respondes...
Pero de contínuo callas y resbalas
en las arenas de mi playa
que esperan impacientes tus respuestas.

Me acaricias
con tu cuerpo revoltoso cubriéndome de algas
o de pececillos despistados
que resbalan entre mis dedos
como tu espuma blanca
como el canto melífluo y sincopado
de tus risas y tus quejas.

Me sumerjo en tí
y me mandas tu mensaje de caracolas lejanas,
o me golpeas duramente con tus olas
zarandeando mis silencios
que quieren esconderse
del otro lado del inicio del levante.

A veces me arrastras...
me llamas desde tus corrientes escondidas y falaces
susurrándome con tus resacas
promesas de sirenas y jardines mar adentro...

Y a veces estoy a punto de creerte.

Luis E. Prieto





    
     
     

     
     
     












     
     
     

domingo, 10 de abril de 2011

MIL GRACIAS




A todos los que aún queriendo no asistieron.
A todos los que quisieron y pudieron.
A todos los que sin estar estuvieron.
A los de siempre.
A los cercanos.
A  los nuevos.
A los lejanos.

A todos.


A todos mil gracias, aunque las palabras no sean suficientes para expresar mi gratitud.

NaDa

domingo, 20 de marzo de 2011

HIERRO Y PIEL


Ruleando con "Niña"   

Imagén: Perdigón




                                                                                                                             
Los que me conocen bien, saben de mi pasión por las motos. Más concretamente, por las Custom, aquellas que se pueden personalizar según la estética preferida por su dueño.

De esta manera  la máquina se convierte en una prolongación de quien la monta, o quien la monta, en una prolongación de  la máquina, llegando a existir entre ambos una complicidad difícil de entender por personas ajenas a esta cultura.

Ambos, hierro y piel, explorarán por laberínticas curvas donde el placer de mecerse llegará a su grado máximo. Otras veces, sin embargo, pilotarán por infinitas rectas cuyo horizonte -violetarojoanaranjado- no  querrán alcanzar, deseando que el tiempo pudiera detenerse para prolongar el momento intenso y único de la espectacular visión.


Y así,  mientras rulo, la melena cubierta por el casco, excepto esas largas puntas que  escapan para jugar con el viento, la mirada muy atenta, consciente de dónde estás y lo que llevas entre las manos, dominando la  montura que muestra  vanidosa sus faros como si de soles se tratara, o los cromados, relucientes espejos donde se reflejan diminutas partes de naturaleza  que van cambiando de escenario a medida que  rodamos por el asfalto,  disfruto del personal y melódico rugido de sus  escapes.
A veces siento  la  necesidad de gritar, así, sin más; sintiéndome  libre, como un pura sangre,  galopando sólo o en manada.





NaDa







Hoy,  domingo,  comienza en Qatar el campeonato del mundo de  Motos GP.
Tenemos excelentes pilotos en todas las categorías, Marc  Márquez, Nico Terol, Toni Elías, Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo...
Entre ellos quiero destacar la figura de Laía Sanz, primera mujer española que logra ser campeona del mundo, en diez ocasiones, en la categoría de trial.
En 2011 participó por primera vez en el Dakar de motos, acabando en la 39ª posición en la clasificación general, y en la primera posición en la categoría femenina.
No quiero dejar sin mención  a Valentino Rossi, piloto italiano, que este año con su nueva Ducati seguro que nos deparará agradables sorpresas.