lunes, 24 de noviembre de 2025

Ocaso

 

 

 

                     Nada                

 

 

Cuando el invierno me  alcance

y el inminente crepúsculo anuncie la llegada de la oscuridad infinita

quiero que mis humildes huesos convertidos ya en cenizas

se unan  donde mi corazón siempre estuvo: 

en el Mar.

Sus intensas aguas azules se mezclarán con una vida intangible

azotada a veces por impetuosas tormentas de olas negras

otras, azules aguas mansas, cadenciosas, acompasadas

como si de una respiración profunda se tratara.

Lamiendo mis cabellos que saben a

Vientos del Norte.

Y cuando mis cenizas hayan alcanzado el horizonte

acaso ya en otros mundos

sonreiré por haber vivido, por haber sido

 aun sin ser.



NaDa

 

 

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